Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 21/06/02

 

50 anys de art i poesia

D’Antoni Tàpies a Miquel Barceló. Están casi todos



Cuando visité la exposición titulada “50 anys de art i poesia. D’Antoni Tàpies a Miquel Barceló” cometí un error. Aunque soy amigo del equipo director del Solleric”, no le pregunté algunas cosas que debía haberle preguntado. No lo hice porque siempre pienso que hago perder el tiempo a los demás y porque pensé que en el libro-catálogo que me regalaron estarían suficientemente contestadas mis preguntas. Pero, desgraciadamente no es así. En este libro en el que había puesto mis esperanzas hay un texto introductorio del alcalde Fageda, otro de Francesc Verdú, el actual consejero delegado de la Banca March en Mallorca, otro de Vicente Sala Belló y un inteligente y documentado escrito de Margalida Tur sobre la evolución del arte español en la segunda parte del siglo XX. Yo los he leído a todos atentamente y si les tengo que decir la verdad no he conseguido contestar a las preguntas que me formulé en el momento en que la magnífica exposición. Que ¿cuáles eran estas preguntas? Pues unas muy elementales y sencillas. La primera que ¿porqué se llama arte y poesía?. Yo no he visto ningún texto poético en la exposición. ¿Que la poesía se encuentra — me dirá alguien— en los cuadros? Sin duda. Pero entonces el titulo es redundante, porque no creo que puedo existir ningún arte que no conlleve una carga poética. ¿Por qué repetir una cosa que sabe todo el mundo?


La segunda pregunta que se me ha quedado sin contestar es la de quien es el responsable de la selección. Porque se trata de una selección de 41 artistas, si no he contado mal, que tienen en común ser españoles o haber residido mucho tiempo en España y haber realizado su obra en la segunda mitad del siglo XX. Pero ¿por qué se ha elegido a unos y no a otros Yo creo que el visitante tiene derecho a saber la a que criterios obedece la selección y si obedece a un simple criterio personal saber quien es esa persona que ha hecho la selección. Ustedes podrán pensar que me gustaría saberlo para reprenderle públicamente. Errarían ustedes en gran manera. Yo creo que la selección ha estado muy bien hecha y que es muy representativa del mejor arte español de loa últimos años. y por eso en vez de reprenderle debería felicitarle. ¿Que existen algunos olvidos? Sin duda. Y algunos clamorosos como pueden ser la de Feito, Zobel, Ibarrola. Otros más que clamorosos son dolorosos para quien escribe estas líneas como lo de Ramón Canet, Damià Jaume y Juli Ramis. Pero yo debo decir que, en general, estoy de acuerdo con la selección hecha. Y puede que las ausencias antes citadas se deban a razones de espacio.


Lo que mas me gustó de la exposición fue lo bien representado que estaba el País Valenciano. Podría pensarse que es así porque que esta exposición se organizó para la ciudad de Alcoi en ocasión de las fiestas de moros y cristianos. Yo no lo creo, porque los artistas valencianos representados —Alfaro Armengol, Blasco, Boix, Genovés, Michavila, Miró, Mompó, Sempere, Valdés— son de primera categoría, haya fiestas o no. Ustedes lo podrán comprobar si visitan la exposición. Per es que, además, yo siento una gran admiración por ellos porque son artista que se han impuesto en el mercado y en crítica sin ningún tipo de ayuda gubernamental. Yo diría que incluso han triunfado en contra del Gobierno Valenciano Ustedes ya saben que en Valencia gobierna un partido —el Partido Popular— que insiste una otra vez en negar la unidad de esta lengua que nos une a los habitantes de les Illes Balears, con los catalanes y los valencianos. Les ahorro las alocadas teorías que sustentan para negar lo que todo el mundo que ha estudiado sabe. La táctica les ha dado buenos frutos electorales. De eso no cabe ninguna duda. Pero tienen algunos forúnculos, porque para ellos debe ser un forúnculo el hecho de querer presentar algún escritor digno y no encontrarlo en sus filas. Ninguno que se avenga a sus peregrinas teorías lingüísticas. Y el problema no lo tienen sólo con los escritores. Lo tienen también con los artista, pues todos lo que he nombrado se sitúan en la fila de enfrente del Gobierno Valenciano. Quiero decir que son creyentes —si es que a eso se le puede llamar una creencia— en la teoría de la unidad de la lengua catalana. Lo sé porque he vivido quince años en este país hermano. Por eso debo felicitar al seleccionador —que sigo sin saber quien es— y a la Caja de Ahorros del Mediterráneo por haber hecho la selección valencia sin hacer el menor caso a las recomendaciones políticas. Por haberse fijado únicamente en la calidad. El arte de lo blaueros —así se llaman en Valencia los partidarios de la secesión lingüística— no pasa de porcelanas Lladró.