Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 11/01/05

 

Ellis Jacobson

las huellas del tiempo


Nadie podrá negar que cuando hablamos de Ellis Jacobson, estamos hablando de un pintor total. Quiero decir que cuando se visita la exposición que ahora cuelga en las amplias salas del Solleric uno se encuentra con un pintor que domina casi todas la técnicas que la pintura pone al alcance del pintor. Encontraremos cuadros que utilizan la pintura al óleo clásica, pero encontraremos otras maneras que para Ellis son mas gratificantes que los oleos. Me estoy refiriendo, claro está al acrílico, a la acuarela, al carboncillo, al lápiz a los guaches etc. También el soporte es diverso encontramos la tela, el cartón, el tablero pero yo diría que el material que más se ajusta alas intenciones de Ellis es el papel. Sobre él encontramos las obras más intimistas.


La diversidad que presenta Ellis fruto de una dilatada vida en la que se han multiplicado las influencias. Ellis ha tenido la inteligencia de manejar estas manteniendo su idiosincrasia, que les permitía mejorar la herencia recibida.


Apenas tenemos espacio para si quiera enumerar los pintores esenciales donde Ellis ha ido a beber para construir su obra. Para aprender cuales ha sido los influjos ha que recordar lo que sido la vida de este americano que nació en San Diego, California en 1925. Ellis tuvo dos clases de aprendizaje uno teórico y otro muy práctico. Este ultimo nació en la empresa que dirigía su padre y de dedicaba a letreros luminosos. Fue en este ambiente que Ellis supo exactamente lo que era la publicidad, los posters, la maquetación de revistas, los dibujos animados, el escaparatismo, la publicidad o la pintura aeronáutica Era como puede deducirse un aprendizaje típicamente americano. Pero junto a esta “praxis” Jacobson asimilaba un bagaje artístico de aspecto humanístico en el que destacaban Don Graham, el que fue director de la Escuela de Animación de Walt Disney y de Fred Hocks que orientó su trabajo hacia el campo de la creación mas clásica, aunque sin renunciar a la vertientes pop como fueron las innumerables caricaturas que Jacobson hizo a los personajes de Hollywood. Después de abandonar América Ellis se instaló en Paris y estudio profundamente los dibujos de Miguel Ángel, Ingres, Delacroix, Corot, Wateau, Holbein y muchos otros.


De todas maneras hay que decir que el visitante de la exposición se siente. En toda la exposición se palpa este dominio del dibujo que le da fuerzas para emprender cualquier aventura. A lo largo de la exposición el espectador se siente progresivamente introducido en un universo en el que predomina la poesía. La pregunta que se impone es el por qué los cuadros de Jacobso exhalan un clima poético Mi hipotesis es que Ellis ha sabido adivinar de que esta hecha fundamentalmente la poesia. Ha sabido que este elemento imprescindible es el paso del tiempo. En sus retratos de dictadores militares que parecen sacados de una novela de García Márquez. Ellis estudia como el paso del tiempo desfigura la imagen de los sátrapas. El poder corroe. Ellis lo dice bien claro. Sus retratos llevan incorporada la biografía del retratado. También es el tiempo el que trasfigura el retrato de un indio que tiene la cara atravesado por profundos surcos que nos hablan de reinvidicaciones no conseguidas o de penas de amor no correspondido. Si se compara unos retratos con otros se verá de que parte esta el pintor de San Antonio. Y es que Ellis decidió hace tiempo que su pintura está del lado de los que sufren y de los perdedores. ¿Existe alguna otra manera de pintar con decencia? Yo pienso que muy difícilmente.


Los últimos cuadros, es decir, los cronológicamente mas cercanos al 2005 parecen sacados de alguna porcelana china. Pero es una porcelana que también a sufrido el paso del tiempo. Que con el tiempo ha perdido lastre y se ha desprendido de todo aquello que era superfluo, y lo que queda cuando una obra ha perdido todo lo que sobraba es poesia pura. Observar la pintura de Jacobson es como leer a Juan Ramón Jiménez y escuchar una obra de Satie. Si es que se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo.