Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 6/12/03

 

Rafel Juan

El verde es el color de la vida



Ya conocen ustedes el dicho de que Cristóbal Colón no pudo ser de Felanitx porque nunca ha habido un felanitxer que haya ido a un lugar y haya llegado al otro.

Yo después de ver en la Pelaires la exposición de Rafael Juan “Magarola” quedé absolutamente sorprendido y empecé a dudar de la aseveración sobre Colón. Desde hace muchos años yo admiro la pintura a Rafael Juan porque supo representar en sus cuadros con poderosa maestría e los aspectos mas desesperados de la vida. En mi casa tengo dos retratos de Rafel que tienen una dura fuerza comunicadora y que te dejan el alma helada al comprobar al que grado de marginación al puede llegar una persona. Algunos paisajes urbanos que pintaba Rafel no me atrevería a transitarlos por nada del mundo. Cuando Rafael pintaba cabras las pintaba como si perteneciese a un sindicato que estos animales hubieran creado contra los hombres. Los de CC.OO. eran angelitos comparados con las cabras de Rafael. Pero el otro ida cuando entre en la Pelaires vi que la cosas habían cambado radicalmente: que Rafael hacia un canto a las cosas mas esenciales de la vida, casi a la vida misma. ¿Por qué digo esto? Porque aunque tengo escasa formación botánica se que hay un proceso muy básico al que Rafael rendía una apasionado homenaje. Este proceso básico era la fotosíntesis y el elemento básico para que se lleve a cambio es la clorofila, una sustancia que la células vegetales contiene en sus clorablastos y es la responsable del color verde que tiene los hojas en primavera. La clorofila que es un elemento químico que absorbe el rojo y el azul y refleja el verde. La clorofila es la que produce el oxigeno que hay en la tierra y sin clorofila no habría vida, o en todo caso seria muy distinta a la que conocemos y amamos actualmente.

¿Por qué se ha vuelto Rafael tan distinto, tan optimista? Mi hipótesis es porque ha elegida desde hace varios años la vida de anacoreta y los anacoretas como Ramon Llull —“altra companyia no vullc tenir que de sol, estels, lluna, arbres i rebatges”— eran los sabios que retirados recibían la revelación que luego transmitían a los demás en sermones o en libros. Rafel lo hace en cuadros y parece ser que la inspiración o la revelación le recoge sentado bajo la copa de un árbol. Rafel mira al cielo y observa un espectáculo mágico de hojas y luces que le dejan perplejo reconfortado y con ganas de vivir. Son las mismas sensaciones que recibe el espectador. Rafel es un magnífico transmisor En algunos cuadros la abstracción casi domina sobre la visión y consigue, como en los cuadros de hojas de higuera visiones que nos recuerdan a Joan Miro y su visión beatífica de la la tierra y el cielo. Hay en Rafel Juan algunas reminiscencias igualmente de Miriam Shapiro, pero yo creo que la pintura de Rafel es más fresca e intuitiva que la de la americana. Por algo él es de Felanitx.

Cuando salí de la exposición tuve la sensación de que respiraba mejor y pensé que esto del oxigeno, la clorofila y la vida también visitando la galerias de arte.