Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 30/06/04

 

Rosemary Marchetta

Pasos hacia el futuro



La incertidumbre del porvenir produce un indudable desasosiego, pero nos proporciona un enorme interés por la vida. Y observar los pasos que aquí o allí se van dando para superar las limitaciones es de lo mas entretenido, Uno de estos pasos hacia adelante tuve ocasión de verlo hace unos días cerca de casa. En la galería Portals. Allí expone una excelente pintora que ha guardado silencio más de veinte años y yo les tengo que decir que ha obtenido una buena recompensa de este silenció y de la meditación consecuente. La pintora es una americana que se llama Rosemary Maechetta y que lleva ya mucho tiempo entre nosotros. Yo debo decirles que a mi modo de ver Rosemary nos libera de cinco limitaciones. La primera de que el cuadro tenga unos limites que vienen señalados por el marco. La obra se expande por las paredes y esto hace que nuestro cerebro que se encuentra menos constreñido ala hora de pensar y sentir. La segunda es de las dos dimensiones. Si., si yo ya sé que gran parte de la lucha que ha llevado el arte —y la ciencia— es poder representar en dos dimensiones cosas que normalmente tienen tres. Pero el caso de Rosemary es el contrario tiene esculturas, es decir, cuadros de tres dimensiones que aparentan que solamente tiene dos. La tercera limitación con la que lucha Rosemary es la fijeza delas imágenes gracias ala ayuda del vídeo el cuadro adquiere tonalidades —sentimientos— variables. La cuarta es la unidad el cuadro. En los cuadros de Rosemary se juega al contraste y junto a zonas de extremada tranquilidad existen otras de enorme turbulencia. Yo pienso que la gran maestría que tenia Rosemary procede de su familiaridad con el collage lo le permite separar estas zonas contrapuestas un magnifico y límpido trazo. Hay todavía una quinta liberalización y es de la angustia y tristeza que producen los cuadros llenos de ocres, de grises o de negros. Cuando uno sale de ver una exposición de Tapies. de Saura o de las épocas finales de Rotko uno sale compungido. Rosemary da rienda suela a los azules, a los verdes, al blanco, al rojo y cuando abandona la exposición uno siente el bienestar que se siente cuando en estos días de calor se ha entrado en una heladería para adquirir un helado de pistacho. Me gustaría hablar con Rosemary para ver que tipo de influencias ha tenido. Mientras me atrevería a apuntar cuatro nombres. El de Frank Stella, el de Roy Lichestein, del que ahora hay una exposición en el Reina Sofía, de Jim Bird, y, sobretodo, de Ellis Jacobson, del que pronto tendremos la suerte de ver una gran muestra en nuestra ciudad. Rosemary hace honor a tan importantes nombres.