Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 14/12/01

 

Andreu Maimó

Paisatge amb figueres



  1. Porque es áspera y fea

  2. porque todas su ramas son grises

  3. yo le tengo piedad a la higuera.

  4. En mi quinta hay cien árboles bellos:

  5. ciruelos redondos

  6. limoneros rectos

  7. y naranjos de brotes lustrosos.

  8. En la primavera

  9. todos ellos se cubren de flores

  10. en torno a la higuera.

  11. Y la pobre parece tan triste

  12. con sus gajos torcidos que nunca

  13. de apretados capullos se viste

  14. por eso cada vez que paso junta a ella

  15. digo procurando

  16. hacer dulce y alegre mi acento:

  17. –Es la higuera el más bello

  18. de los árboles en el huerto.

  19. Si ella escucha,

  20. si comprende el idioma en que hablo,

  21. ¡qué dulzura tan honda hará nido

  22. en su alma sensible de árbol!

  23. Y tal vez a la noche

  24. cuando el viento abanique su copa

  25. embriagada de gozo, le cuente:

  26. –Hoy a mí me dijeron hermosa


Estos versos de la poeta uruguaya Juana de Ibarbourou me los recitó de memoria mi madre cuando yo era niño. Yo les recuerdo con emoción porque con ellos aprendí que el mas humano de los sentimientos es el de la compasión. He dicho el más humano y podía haber dicho el más artístico. ¿No existe en cualquier obra de arte que merezca la pena un intenso sentimiento de compasión? Por un paisaje que se pierde, por una persona al que la vida lo ha maltratado, por un objeto abandonado, por un tiempo que huye, por un soldado mal herido en un guerra que no era la suya, por una nostalgia incurable?

Dejemos de filosofía y hablemos de la exposición de Andreu Maimó en el Museu de Mallorca. Son unas obras que tiene un solo motivo: el árbol de que hablaba Juana de Ibarbourou: la higuera. No es mala elección; la higuera ha sido un árbol intensamente ligado a la vida de los mallorquines y lleno de referencias literarias e históricas. La versión creacionista de la naturaleza dice que ya existían higueras en el paraíso terrenal y alguna vez me enseñaron que Adán y Eva taparon sus vergüenzas —así se hablaba hace no mucho tiempo— con una hoja de higuera. La versión evolucionista dice , en cambio, que la higuera era , en principio, un árbol salvaje que crecía en la península arábica y que fue dulcificado y domesticado en Oriente. Desde allí y con los árabes se extendió por el Mediterráneo, y me imagino que fueron los españoles los que lo llevaron a América. Por eso lo tenia Juana de Ibarbourou en su huerto.

En Mallorca la higuera se convirtió en un árbol fundamental para la economía. Fue un componente esencial de la dieta de nuestros paisanos y para los cerdos. No es de extrañar que se desarrollara una importante cultura sobre como cultivar la higuera, como prevenirla de ciertas enfermedades y qué hacer para preservarla seca y comestible.

En 1910 Pere Estelrich publicó un magnífico libro sobre la higuera y su cultivo y entre otra cosas recomendaba que en las tierras de Campos, Santanyí y Felanitx se sembraran ondas por mor de que la humedad en aquellas tierras está en capas más profundas. Son probablemente estas higueras sembradas ondas las que ha reproducido en sus cuadros Andreu Maimó este pintor autodidacta de Felanitx de larga y sólida trayectoria. Andreu Maimó ha elaborado una figuras planas de higueras en las que demuestra que es un maestro en el dibujo y en conseguir este color gris tan característico de las ramas de la higuera en invierno. Hay cuadros que parecen fotografías Menos creíbles son, a mi parecer, los colores que otorga a la higuera primaveral. Pero Andreu Maimó no se ha limitado a representar higueras en dos dimensiones. Ha querido trabajar la triple dimensión y ha realizado unas esculturas en cerámica que a mi me parecen sorprendentes. Digo sorprendentes porque según se cuenta en el catalogo no hace mucho que Andreu empezó este aprendizaje en el obrador de María Ramis y ha conseguido reproducir con gran precisión los troncos, ramas, ramitas, gajos... que componen la arquitectura de la higuera. Como si dominara desde tiempo el difícil arte de la cerámica.

En la cerámica han desaparecido las hojas y los frutos y esta ha sido un bien. Para reproducir la madera de la higuera Andreu Maimó ha tenido que hacer una observación minuciosa. Ha aprendido que la higuera es un árbol que como decimos en catalán “es beu es cop”. Quiere decir que recoge y conserva todas las agresiones que el clima, los animales y el propio hombre le ingieren. Maimó ha registrado com minuciosidad estas heridas. Para despertar nuestra compasión. Yo he recordado la que me enseñaron a sentir de niño.