Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 26/04/02

 

Marino Benejam

Arqueología de la nostalgia


Fundació Sa Nostra - Palma



Estoy absolutamente convencido que si les cito al señor Ulises, o, mejor todavía, a la familia Ulises no habrá ni un solo lector de Ultima Hora que no sepa a quien me estoy refiriendo. A quien estoy mentado, claro está, es a esta familia que ocupó la viñetas de la contraportada de la revista infantil denominada TBO durante muchos años. Una revista que llegó a tener una tirada de 350.000 ejemplares. Si ustedes tiene un poco más de memoria recordarán quiénes eran los otros miembros de la familia Ulises. Doña Sinforosa (la mujer de Ulises), Doña Filomena (la abuelita) Lolin (la hija mayor), Merceditas (la hija pequeña) y Policarpio (el hijo). Estos eran los fijos. Había otro miembro de la familia que también era fijo. Se trataba de Treski, el perro de la familia. Lo que quizá ustedes no sepan es que Treski no fue el primer perro de la familia Ulises. El primero se llamaba Kuki pero e en una desgraciada historieta la familia Ulises se lo comió al confundirlo con una liebre. Tuvieron que comprar otro al que pusieron por nombre Treski. Yo no sé, pero sería bien probable, que si el nombre de Treski fuera sugerido por la lengua materna del creador —un hombre nacido en Ciutadella—. Lo digo porque como también sabrán muchos lectores en el catalán de les Illes Balears —ignoro si pasa en el catalán continental— la palabra “trescar” es un verbo que define lo que hacen los perros cuando va por el campo husmeando la plantas.


Este hombre nacido en Ciutadella en 1890 y creador de la familia Ulises era Marino Benejam Ferrer. Vivió en la ciudad menorquina hasta los siete años en que se trasladó junto a sus padres a Barcelona. A los doce años se inscribió en la Academia de dibujo del profesor Alzamora, a los 18 años se matriculó en l’Escola de la Llotja, la que luego se convirtió en l’Escola de Belles Arts de Barcelona. No conozco demasiado — quiero decir: ignoro casi por completo— la vida que llevó Benejam antes de entrar a colaborar en el TBO. Era entonces el año 1934, cuando Benejam tenia ya 44 años. A partir de aquel momento, con la corta interrupción del 1938 al el 1941 per motivos muy claros —el TBO fue considerado no afecto al Nuevo Régimen— la vida de Benejam estuvo absolutamente ligada al la publicación barcelonesa. Benejam dibujó en ella decenas de miles de historietas y creó centenares de personajes. Hasta el 1970 en que a causa de una embolia tuvo que disminuir drásticamente su actividad. Murió cinco años después.

De los centenares de personajes que creó Benejam muchos tuvieron una vida efímera, pero hubo otros que arraigaron en el gusto colectivo y sin convirtieron en los personajes de ficción mas famosos en toda la España de la segunda mitad del siglo XX y entraron a formar parte de esto que los psicólogos llaman el imaginario colectivo Posiblemente los mas conocidos de los personajes son los de la familia Ulises que hizo con guión de Joaquim Buigas. Se ha dicho mil veces que la familia arquetípica de la España de la posguerra y del resurgir económico de los años sesenta. Que la moral, las ilusiones y, los fracasos que tienen representan perfectamente la moral, las ilusiones y los fracasos de la familia media española y, más aún, catalana. Los de la familia Ulises no fueron sin embargo, los únicos personajes que perduraron. También tuvieron larga supervivencia el profesor Franz de Copenhague, Eustaquio Morcillón —el cazador de animales salvajes— junto a su ayudante negro Babali. Los dos representaron quizá al Quijote y al realista y miedoso Sancho Panza. De todos los personajes creados por Benejam el que prefiero ahora después de la relectura que he tenido ocasión de hacer es sin duda a Melitón Pérez. Sus austeras historietas me ha dejado ver las altas dosis de escepticismo, inteligencia, capacidad de comprensión e imaginación surrealista que acumuló la cabeza de aquel hombre nacido en Ciutadella y que pasaba todo el día encerrado en su habitación de la calle Entença de Barcelona pintando historietas.


Los que quieran conocer la arqueología de estos personajes y de su autor. Los que quieran revisar su nostalgia tiene ahora una magnifica oportunidad de hacerlo en la exposición que se muestra en Sa Nostra de la Calle Concepció.