Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 26/1/02

 

Bernardo Torrens

La anatomía animada



Bernardo Torrens nació en Madrid en el año 1957 y en los datos biográficos que figuran en algunos escritos se afirma que estudió medicina. En otros se asegura que acabó los estudios y se le otorga el titulo de médico. Me gustaría saber si es cierto lo ultimo: que acabó la carrera. El motivo no tiene nada de morboso. Estoy muy lejos de otorga ninguna importancia a los títulos y menos a los de medicina. Sé por experiencia propia que se puede obtener dicho titulo sin apenas saber distinguir una apendicitis de una ciática. Mi curiosidad nace de otro interés, de saber si es cierta la imagen que yo me fabricado de este magnífico pintor. Mi hipótesis es que estudio los primeros cursos de medicina, pero no los últimos. ¿Por qué enuncio esta intuición? Por la sencilla razón de que en los primeros cursos se estudia anatomía y fisiología y en los últimos patología. Si ustedes tienen ocasión de ver alguno de los desnudos de Bernardo Torrens verán que no es simple anatomía, que es algo más, pero en todo caso son cuerpos en los que la enfermedad no ha marcado su huella. He dicho que su pintura demuestra algo mas que el simple conocimiento de la anatomía. Los buenos pintores se han interesado desde siempre por la anatomía e incluso alguno de ellos llegó a practicar la disección. Otros no estudiaron el cuerpo humano de manera tan directa, pero si estudiaron las láminas con que los grandes anatomistas describieron la superficie y la profundidad de la carne humana. Pero fuese de manera directa —en el propio cadáver— o indirecta, en las laminas de anatomía, ambos aprendizajes tenían un punto común: los cuerpos humanos que se estudiaban estaban faltos de vida: eran cadáveres. Eran también cuerpos que se parecían mas a edificios arquitectónicos que a otros animales vivos. Quien realiza estudios de anatomía puede llegar a conocer como es el cuerpo humano sin vida, pero apenas se hace una idea de como funciona este cuerpo. Cuando digo funciona quiero decir como se mueve y como siente. El estudio de cómo se mueve la realiza la fisiología y el de cómo siente esta rama de la fisiología que es la psicología, aunque esta sea una ciencia que está — no se me enfaden la psicólogos— en sus albores. Anatomía, fisiología y psicología se estudian en los primeros años de medicina.


Es probable que el realismo que exhibe —la palabra es ésta, ya que su pintura es una autentica exhibición de oficio— Bernardo Torrens se haya visto influido por sus estudios de anatomía y fisiología, aunque también por la corriente realista en pintura que tan rica y variada en es nuestro país. Digo rica y variada porque mucho realismo hay en nuestro románico, con santos que parecen labriegos, en Velázquez, en Zurbarán o en Goya. Cuentan que Cuando Inocencio IX vio el retrato que le había hecho el sevillano lo encontró demasiado real. Es posible, ya digo, que la fuente del realismo de Bernardo Torrens hayan sido sus estudios de anatomía y fisiología o su atención a la escuela española, pero no seguramente la corriente hiperrealista o el realismo moderno propio de Francis Bacon o de Lucien Freud. No el hiperrealismo porque este movimiento imita mas la fotografía que la realidad y, en consecuencia, queda frío y superficial y la pintura de Bernardo Torrens esta más allá de la frialdad y la superficialidad. Si digo que tampoco se ven las influencias de Bacon y Freud es porque este estos autores retratar cuerpos dolientes y atormentados y en la pintura de Bernardo Torrens los cuerpos traslucen una magnifica serenidad muy lejana de la visión de los dos ingleses.


En esto, insisto, reside el gran hallazgo de Bernardo Torrens: sus desnudos tienen vida —diría que vida interior si no tuviese que ser mal interpretado—. Es la vida que nos enseña la fisiología —anatomia animata, la llamaron los clásicos— y no la que nos enseña la patología. Bernardo Torrens nos la cuenta con una exquisita técnica. Maneja el aerógrafo como nadie.