Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 22/03/02

 

Durero i el seu temps

El negocio del gravado


Fundació La Caixa, Palma



A ver si consigo explicarme. Si usted tienes ganas de trabajar, puede coger un trozo de madera lisa y sobre él hacer un dibujo que le recomiendo no sea muy complicado. No debe ser muy complicado porque una vez hecho el dibujo ustedes, con gran paciencia, debe dedicarse a quitar un centímetro o dos de la madera que no haya sido tocada por el lápiz. Tómenselo con paciencia porque e principio es un trabajo complicado y muy lento. Pero con horas, o con días, usted, si tiene una habilidad, logrará su objetivo. ¿Que objetivo? Pues sencillamente tener el dibujo que había hecho a lápiz, ahora en relieve de madera ¿Y qué —me preguntará usted? ja tenc la Seu plena d’ous! Y yo le contestaré que no sea impaciente que con esta madera puede usted hacerse rico. Todo depende del motivo del dibujo que usted haya escogido y de su destreza para hacer bien el trabajo. ¿Debe vender, usted, la madera? En absoluto. Usted debe pasar con sumo cuidado un paño empapado en tinta sobre la madera de tal forma que solo el relieve quede entintado y luego con esmero y con la ayuda de algún instrumento que pueda hacer presión apretar la madera contra un papel que absorba la tinta, retira, usted, la plancha de madera y deja secar el papel. En este papel estará dibujada la imagen que usted dejó en relieve sobre la madera. Si usted encuentra un comprador para este papel, entonces si es el momento de venderlo. Es posible que este cliente al que usted le ha vendido el papel tenga una amigo al que les guste el dibujo y le pida uno igual o la mas parecido posible. Contéstele que no se preocupe: que será exactamente igual. Coja la plancha, vuelva a poner tinta y vuelva a apretar sobre el papel y conseguirá satisfacer el deseo de su cliente. Ya que ha vuelto a poner la prensa en marcha haga varios gravados mas por si llegan nuevos clientes que no tienen tiempo de esperar una nueva impresión. No se olvide nunca de cobrar Si usted consigue conquistar cien clientes habrá hecho rico y si los clientes son mil será usted millonario. Este debió ser el pensamiento de aquellos hombres de finales del siglo XIV y principios del XV que inventaron esta técnica que he intentado explicarles me temo que con escasa fortuna: la xilografía, o gravado sobre madera Luego la cosa se perfeccionó y el procedimiento se invirtió: en vez de logra un relieve se hicieron surcos con un buril sobre una plancha de metal. Se ponía tinta, se limpiaba de tal forma que solo quedara tinta entre los surcos, y con una prensa o tórculo se apretaba sobre el papel. El dibujo era mucho mas fino que el hecho sobre madera. Todavía un poco mas adelante se cubrió la plancha de un material aislante y maleable. Se dibujaba con un punzón sobre este material y con un ácido corrosivo se trató la plancha de tal forma que solamente las partes donde se había quitado la pasta aislante quedarán afectadas, es decir, aparecieran los surcos que contendrían la tinta para ser trasladada al papel. Los procedimientos, ya digo, se fueron diversificando pero todos conseguían los mismos resultados: hacer mas imágenes —muchas más— a igualdad de tiempo, y que por fortuna, o por desgracia, todas las imágenes fueran exactamente iguales a la primera. Las primeras imágenes que se crearon fueron las que respondían a la cultura y a las necesidades de aquellos tiempos finales de la Edad Media y principios del Renacimiento: Vírgenes, santos, alegorías, animales queridos, escenas cortesanas, la pareja, escenas de la Pasión de Cristo, juegos de cartas. Con los descubrimientos geográficos vino la moda de representar hombres, plantas y animales desconocidos en Europa.


No se si con justicia o no, la cierto es que si usted se pasea por alguna calle de un ciudad europea y pide a la gente si conoce el nombre de un grabador puede asegurar que en caso de respuestas afirmativas la inmensa mayoría les responderán que Durer y si tiene un poca de suerte es posible que le citen alguno de los grandes gravados del de Nuremberg como “el caballero”, “la muerte”, “El diablo” o “la melancolía” Es sobre la figura de Durero sobre la que esta centrada ea exposición que ahora se muestra en la Fundació La Caixa, en el Gran Hotel. Pero no es solo sobre Durero, sino sobre aquellos que hubieran podido ser sus maestros o que fueron de una manera directa o indirecta sus discípulos. Son fondos procedentes casi de un solo museo— Boijmans Van Beuningen de Rotterdam— y en total son 43 dibujos originales y 130 grabados que van de 1410 a 1573. De estos, 40 gravados y 7 dibujos son del propio Durero; los otros creaciones de sus precursores como Michael Wolgemut y Martín Schongauer; y también de algunos de sus alumnos y seguidores, como Hans Sebald Beham o Beorg Pencz. Igualmente se presentan otros artistas contemporáneos suyos como Albrecht Altdorfer o Daniel Hopfer.