Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 10/01/02

 

Exit

Simpática y estimulante selección

Casal Balaguer


La primera vez que oí hablar de un “océano de información” fue cuando leí las obras de Derek de Solla Price. Price había cuantificado la evolución de la productividad científica y había podido demostrar que el número de libros, artículos, tesis doctorales que se publicaban aumentaba de forma exponencial de tal manera que aproximadamente cada diez años se duplicaba el tamaño. El fenómeno era importante y tenia varias consecuencias. Una de ellas era el rápido envejecimiento –obsolescencia seria la palabra exacta— de las teorías anteriores. La segunda consecuencia era la que anteriormente citada: la de la impresión que tiene el que pretende conocer todo aquello que se produce. La impresión de quedar sepultado o ahogado por un auténtico océano de información. Price y alguno de sus discípulos para dar respuesta al problema desarrollaron técnicas y estrategias que permitían seleccionar de forma bastante objetiva lo más interesante de lo mucho —muchísimo— que se publicaba. La revistas científicas con sus comités de redacción, a veces muy severos, cumplen igualmente esta labor de selección y orientación para el lector.


Las ideas que presentaba Price sobre la ciencia yo creo que podría ser útiles para esclarecer lo que pasa en muchos campos de la actividad humana y sobretodo en aquellos que están cercanos al de la creación. En las últimas décadas el numeró de pintores, literatos, músicos, cineastas, videoproductores etc. ha aumentado de forma parecida a la ciencia, casi exponencial. Pero no solo ha aumentado la producción, sino también la difusión: la prensa, la tele, internet etc. Ahora una persona interesada en el mundo del arte es capaz de recibir más información en un solo día que la que recibieron nuestros abuelos a lo largo de toda su vida. Un océano se le viene encima.


¿A que es debido esta proliferación de artistas? ¿Por qué existen hoy en nuestra sociedad más artistas que payeses? Probablemente no es este el lugar o el momento de contestar a esta pregunta y, si lo es, no soy yo la persona capaz de hacerlo con un mínimo de rigor. No sabemos el porqué, pero si sabemos que quien quiere tener una mínima noticia de lo que pasa en el arte tanto en el mundo como en nuestro pequeña sociedad cultural acaba agotado, mareado... confuso. El remedio no es fácil porque en el arte no existen filtros tan fiables como pueden ser las comités de la revistas científicas. Tenemos ocasión de ver el arte que quieren mostrarnos, que seleccionan los comisarios culturales o el que quieren vender los galeristas. Y ¿qué grado de fiabilidad tienen unos y otros? Yo creo que no excesivo. No hay criterios objetivos ni normas generales y, por tanto, la bondad de una u otra selección depende de la inteligencia de la persona en cuestión. De la persona que ha actuado como comisario si la exposición se hace en un espacio público.


Toda la perorata anterior era un preámbulo para decirles que en el Casal Balaguer, en uno de estos espacios que gestiona el Ayuntamiento palmesano, se exhibe un muestra colectiva da obras artísticas producida en nuestra pequeño país por artistas jóvenes. Una exposición que ha supuesto para mi como una bocanada de aire fresco y primaveral. La muestra tiene como titulo “Exit” que, como ustedes saben, es una palabra polisémica. Pero la intención o sentido real ha sido abrir una puerta para que podamos ver el arte joven y de calidad —¿arte emergente?— que se produce actualmente en Mallorca. El acierto en la selección no se ha debido, insisto, a que se hayan utilizado a criterios objetivos, sino a la inteligencia, la sensibilidad de Neus Cortés, la comisaria de la exposición. Neus ha seleccionado con simpatía, con amor y con sabiduría, y el resultado es de lo más estimulante, por no decir brillante. Quien la visite se encontrará obra de Cati Aguiló, Joan Miralles “Sasai”, Xisco Bonnin, Biel Bover, Paco Espinosa, Mercedes Estarellas, José Fabre, Jaume Fullana, Carlos Gispert, Ivan de Lucas, Rosa Mascaró, Marga Nicolau, Kiko Palmer, Gabriel Pereiro, Santi Picatoste, Nestor Romero, Tatiana Sarasa, Joan Vallespir, Gori Vicens, Marcos Vidal. He dicho que el nivel general es, a mi parecer, muy bueno y la muestra de sumo interés pero ¿quieren ustedes que me moje un poco mas: que destaque a alguien? Apunten pues el nombre de Jaume Fullana nacido en Palma en 1963. Muestra en la exposición un grabados que tienen la misma sobriedad e intensidad que los de Chillida o Gustavo Torner. Pero la obra que me llamó poderosamente la atención es su pieza escultórica en madera de teca. Una pieza que tiene una sencillez y una elegancia extrema. Recuerda el movimiento de una ola de mar, de una duna que avanza en el desierto o el de una nalga que se despereza. Como si pidiera una caricia.