Francesc Bujosa ::

 

Dorothy y Jim Bird

dos zapatos



  1. Dos pies y un cuerpo sencillo

  2. recorren a diario New York,

  3. dos zapatos se obstinan a diario en recordarnos

  4. los campos verdes, la timidez, la ancha sonrisa.


  5. Dos simples zapatos pasean

  6. el orgullo de la humildad

  7. esquivando la intolerancia,

  8. el insulto roto, la modernidad.


  9. Un paso tras otro, ligeros y dulces

  10. vienen a decirnos que en una mirada

  11. se resume la nada, el todo de la vida,

  12. y que son las cosas, sólo son cosas,

  13. zapatos cotidianos.


  14. Dos huellas van en busca de la madera,

  15. dos huellas dejan al descubierto

  16. la esencia de nuestra grandeza,

  17. la liviedad de nuestro paso.


  18. Dos zapatos arropan mi pequeñez,

  19. dos leves huellas y una caricia de tu fragancia

  20. dan sentido a mi vida, Dorothy.


El poema que acabo de transcribir es de Paco Verdú y el nombre propio con el que finaliza es el de Dorothy Carter más conocida con su nombre de casada Dorothy Bird, una encantadora mujer que falleció víctima de una leucemia el año pasado. Los poemas acompañan un opúsculo que en memoria de Dorothy refleja la exposición que está presentando estos días en la Galería Altair de la calle de Sant Jaume Jim Bird. Bird nació en Bloxwich en Inglaterra en 1937 Bird empezó como diseñador gráfico pero abandonó pronto este afición para dedicarse por completo a la pintura La primera etapa de su vida como pintor se la puede encuadrar en la llamada abstracción geométrica con evidentes influencias de Le Par, Vassarely i de Eugenio Sempere, porque por aquel entonces Jim Bird había cambiado su residencia y había escogido nuestra isla para vivir y trabajar. Aquí fue donde empezó un serie de paisajes del desierto que le permitían unos graduales y elegantes matices cromáticos. A principios de los ochenta Bird traslado su residencia a Nueva York y allí le sucedió un hecho muy trascendental para su vida y para su estilo de pintor: conoció a Robert Motherwell del que se hizo muy amigo. Gracias a esta amistad fue posible ver varias exposiciones de Motherwell en España y una de ellas en el Palau Solleric de Palma. Bird se decantó a partir de entonces claramente por el expresionismo abstracto cultivando aunque parezca un sinsentido la espontaneidad del gesto y la pincelada vigorosa. Para darle más inmediatez a su pintura y a su expresión Bird buscó un método que le permitía la comunicación intima y sin truco. Este medio ya pueden imaginarse que es el papel como soporte donde cada uno de los cuadros parecen cartas dirigidas a nuestra intimidad. Después de la etapa gesticulista vino la del informalismo matérico influenciado por Tapies i Burri.


La exposición que ahora presenta Bird en Altair muestra la tendencia de los últimos años. Con un gran predominio del negro y del rojo Bird da rienda suelta a sus sentimientos y a su ternura y sus cuadros no dejen de mostrar influencia s de la caligrafía oriental. Establecen con el espectador un raro sentimiento de solidaridad. Una solidaridad que aumenta si se recuerda que el producto económico de esta exposición tendrá como destino La Fundación Dorothy y Jim Bird para lucha contra la leucemia. Estas son las guerras a las que uno se apuntaría.

 

Última Hora :: 18/03/03