Francesc Bujosa :: Salut i força - 31/10/09

ENTREVISTA

 

Llengua i medicina

Juan Riera Roca

  1. Dr. Francesc Bujosa: “En la UIB hemos de trabajar más para hacer viable la Facultad de Medicina”


  2. El catedrático de Historia de la Ciencia y miembro de la Real Academia de Medicina Francesc Bujosa defiende el proyecto encabezado por el Govern


  1. El doctor Francesc Bujosa es catedrático de Historia de la Ciencia (antes de Historia de la Medicina, hasta que se unificaron los conceptos) en la Universitat de les Illes Baleares (UIB) y académico de la Real Academia de Medicina y Ciencia de Baleares. Su posición, su experiencia, su carácter de erudito y científico le convierten en la persona ideal para emitir un juicio diferente sobre todo lo que está aconteciendo en la sanidad balear.


P.- Si le parece, comencemos no por lo más importante, sino por lo más reciente. Acaba de tener lugar una manifestación contra el decreto del Govern que obliga a los médicos a sacarse el nivel B de catalán para trabajar en la sanidad pública. ¿Qué opina?

R.- Hace mucho tiempo decidí que mi apuesta personal era por las ideas basadas en la lógica y en la razón. Y que los pacientes tengan el derecho a elegir la lengua en la que son atendidos me parece lógico y razonable. La sociedad ha de poner los medios suficientes para que los derechos de las personas sean respetados.

P.- Pero hay quien cree que se va a suscitar un problema.

R.- Me parece un problema ficticio. Lo primero que la ley dice es que vivimos en una comunidad bilingüe. Para poderlo ser es absolutamente necesario que quienes cobran de la administración pública tengan esta condición. Todo esto es necesario para que en un país bilingüe como éste podamos garantizar una asistencia de excelencia a nuestros pacientes.

P.-El problema –dicen –vendrá cuando falten médicos que sepan hablar en catalán. Medicina no es una carrera que estudien muchas personas, porque es especialmente compleja. Dado que cada año salen pocos médicos hay quien cree que no habrá nunca suficientes médicos que sepan hablar catalán.

R.- Éste es un problema menor. En Valencia y en Cataluña las facultades licencian cada año suficientes médicos, muchos de los cuales podrían venir aquí. Pero, sobre todo, hay que tener en cuenta que una persona que ha hecho una carrera como la de Medicina, precisamente porque es difícil y requiere un esfuerzo especial, aprender unos rudimentos de catalán es algo que no debería darle problemas.

P.-¿El catalán es su lengua materna?

R.-Mi lengua materna es el catalán, pero cuando en mis clases he explicado en castellano no he tenido problemas, como ha sucedido cuando he enseñado en Zaragoza o luego en la Universitat de les Illes Balears. ¿Por qué con el catalán debería tenerlos? Alo largo de mi carrera profesional y en seminarios a los que he asistido, he tenido que entenderme con mis colegas en inglés y francés. ¿Aprendemos esas lenguas, pero no podemos aprender el catalán? Eso es falta de buena voluntad y de darse cuenta de que este país es bilingüe y que se necesitan las dos lenguas. ¡Qué tiempos en los que hay que luchar por lo que es evidente! Es evidente que somos bilingües, hay que evitar los monolingüismos.

P.- Otro tema de actualidad. Estamos en vísperas de la apertura de la Facultad de Medicina. Un sueño que si se hace mal se puede convertir en pesadilla.

R.- Yo soy parte interesada. Tanto el que fue rector de la UIB Nadal Batle, como el que fue conseller de Sanitat del Govern Gabriel Oliver, ambos tristemente ya desaparecidos, querían, cuando llegué a Palma, que diera clases en la facultad de Medicina de la Universitat. Una nueva facultad tiene enormes ventajas. Potencia el esfuerzo que todos los médicos deben hacer de estar al día, de actualizarse, algo que es más fácil hacer a través del contacto con la Universidad. Y además, cada año saldrán licenciados 50 o 60 médicos de la Universitat de les Illes Balears, que ayudarán a paliar la carencia de profesionales que hay en estos momentos. La facultad de Medicina en la UIB será además la base para fomentar la investigación médica en lo que atañe a las Islas Baleares, como enfermedades raras, las de tipo endémico o las que son más comunes aquí por nuestra idiosincrasia particular.

P.-Hay que tener en cuenta que una facultad de Medicina va a ser cara.

R.- Sí, y no podemos comprar duros a cuatro pesetas. Creo que quienes formamos parte de la UIB debemos hacer un esfuerzo y trabajar más para que este proyecto sea viable. Muchos colegas estamos de acuerdo en trabajar más y no por más dinero. Hay que tener en cuenta que esta facultad nace en tiempos de crisis, en tiempos difíciles, y posiciones como ésta son las únicas válidas.

P.- Uno de los riesgos de una facultad nueva es que tarde demasiado tiempo en ganarse un prestigio. ¿Cómo debe hacerse para que esta facultad nazca con excelencia?

R.- Las facultades jóvenes tienen desventajas, pero también ventajas. El hecho de que no tengamos a nivel universitario un enlace directo con nuestra tradición en esta materia, que no existan aquí “viejos maestros” puede ser un handicap. Habrá que fichar gente capaz a través de un Comité de Selección. En todas las facultades españolas hay un pool de médicos de gran valía. Y en nuestros hospitales hay personas con una gran capacidad intelectual que con un poco de ayuda serían excelentes profesores. Por eso, aunque ahora nos podamos sentir como enanos, seremos enanos a hombros de gigantes y podremos hacer grandes cosas.

P.- ¿La UIB cuenta con medios adecuados?

R.-Sí que se cuenta con grandes medios. Juega a nuestro favor el excelente sistema de comunicación científica que tenemos en la Universitat y el muy buen centro de documentación, que son actualmente dos herramientas indispensables para el desarrollo de la ciencia, para esta agotadora labor de asimilar ese caudal ingente de información que ha venido en llamarse ‘océano de información’. En los cursos que doy a los médicos que están preparando el doctorado intento que sean conscientes de la importancia de estas herramientas de la información.

P.- Hay un debate sobre cómo empezar. Si por el tejado, habilitando los últimos cursos para atraer alumnos de cursos avanzados e investigadores, o por los cimientos, desde el primer curso de la carrera.

R.- No tengo un criterio muy claro en este aspecto. Yen caso de duda lo que hago es procurar conocer otras realidades, lo que hacen en otros lugares. Yahí veo que en otros lugares se ha comenzado por los cimientos. Aunque estoy dispuesto a debatir y rectificar.

P.- Como profesor, ¿cree que hay una crisis educativa?

R.- Desde hace bastantes años solo enseño a médicos que ya han acabado la carrera y preparan el doctorado, y a estudiantes de Filosofía, Pedagogía, etcétera. Yme doy cuenta de que lo que formaba parte de nuestra educación general, ha desaparecido. Muchos alumnos ignoran qué es el Espíritu Santo o la Divina Providencia o, en el otro lado, no saben quién es Bertrand Russell o Carlos Marx. A los estudiantes de Medicina les digo que en la Ciencia no vale llegar el segundo, y les pongo el ejemplo del ciclista Poulidor, que siempre llegaba segundo, pero no saben quién era Poulidor. El otro día oí que se había hecho una selección de canciones que marcaron una época entre cantantes e intelectuales y salió una canción de Jacques Brel y me sentí aliviado, pero esa es una excepción. Mi cultura está siendo sustituida por otra cosa, pero no sé por qué. ¿Usted lo sabe?

P.- Esto parece grave.

R.- Le pondré otro ejemplo. Una amiga mía, profesora de Arte, estaba enseñando un día la composición renacentista de los cuadros sobre la crucifixión. Vio a un alumno distraído y le preguntó quienes eran los personajes del cuadro. Él le respondió que no lo sabía, porque no creía en eso y no le interesaba.

P.- Y hablando de cultura, hablemos de la Academia de Medicina. ¿Qué papel cree que está jugando?

R.- La actual directiva ha dado un giro copernicano. Se ha hecho una labor de fomento de la investigación gracias a los premios, se ha adquirido un patrimonio bibliográfico importantísimo y se ha dado voz a investigadores de Baleares y de otros lugares. La actual junta directiva ha comprendido algo importante, que la Medicina forma parte de la cultura de una sociedad. La Medicina ayuda a enfrentarse con algo como es la naturaleza, que puede ser terrible. Y ayuda a crear valores.

P.- Además, los académicos pueden ser un punto de referencia social.

R.-Los académicos somos más flexibles al emitir juicios sobre aspectos de la sociedad, porque no estamos politizados: hemos sido elegidos por nuestros méritos y no por partidos políticos. Por eso cuando se nos pide una opinión o un análisis podemos emitirlo sin tener que estar sometidos a una disciplina de partido o ideológica.