Francesc Bujosa ::

 

Sasai

panta rei


Cantos Rodados

Joan Oliver “Maneu” Galeria d’Art

Junio 2003


Yo la única relación que tengo con los Rolling Stones es que una vez vi, no demasiado de cerca, a Charlie Watts, su conocido batería de toda la vida. Yo había acompañado a mi amigo veterinario a una famosa yeguada de caballos árabes que hay en la carretera de Esporles y Charlie Watts impecablemente vestido —sus dos grandes aficiones son los trajes y los caballos árabes— hablaba con el cuidador de los caballos, el señor Soto, que pertenece a la familia o clan de Rafael de Paula, uno de los toreros con mas duende de los que yo he visto torear. Charlie Watts en la vida particular parece más un “lord” inglés que un componente del más transgresor e importante de los grupos de rock duro que han existido jamás. Soto nos comentó que le había dado la mano y estaba asombrado de lo fría que era la de Charlie. Soto con su gracia andaluza decía tiene la mano más fría que un muerto.


Me vinieron a la cabeza estos recuerdos cuando hace unos idas vi anunciada una exposición en la galería Maneu de Sasai y cuyo título genérico era el de “cantos rodados” que, como es sabido, corresponde en inglés a Rolling Stones. Yo sabía que Juan Miguel Arrom “Sasai” (Palma 1970) era profesor de piano del Conservatorio Profesional de Música y danza de Palma y pensé que seria interesante una exposición en la que un pianista clásico rindiera homenaje pictórico al mítico conjunto de rock. Fui a ver lo que pasaba. Cuando la visité vi que los tiros no iban por allí, que Sasai se había inspirado más en la filosofía y la poesía clásicas que en la música de Mike Jagger, Charly Watts y compañía. Digo la poesía y la filosofía porque en ella encontramos las mejores analogías entre los ríos y la vidas del hombre. Si no ando muy equivocada creo que fue Jorge Manrique quien escribió aquello de que “nuestras vidas son los ríos que va a dar en la mar, que es el morir” y el sabio Heráclito que dijo aquello tan hiriente de que nunca volveremos a bañarnos en el mismo río. “Panta rei”, dijo el griego: todo fluye. Por ahí van los tiros de Sasai. Los hombres según su pintura son como cantos rodados de un ríos a los que el agua —los años— va modificando su figura, su fisonomía, sus sentimientos y su manera de estar. Esta emoción, seguramente las más auténtica e importante de la vida es la que nos quiere transmitir Sasai. Para hacer estas pinturas de hombres petrificados y modificados por el tiempo Sasai emplea una técnica muy personal, propia de un autodidacta, que tiene hallazgos originales y hermosos. Muy parco en el uso de los colores se limita al negro al blanco, al gris y al azul. Colores planos cuya mezcla produce esta sensación de fluir expresada con un profundo ritmo. Un ritmo que probablemente Sasai debe poseer después de estudiar y enseñar piano. Los títulos de los cuadros son “Balanceo al borde de un abismo”, “Canto centrifugado”, “Mujer en cinta” “E y su mundo”, “Siesta en suspensión”, “Siempre otro mundo”, etc.


Esta es la décima exposición individual que hace Sassai. Ha expuesto en Manacor, Alaró, Palma, Madrid. Sasai ha participado también en múltiples exposiciones colectivas. A pesar de todo, yo debo confesar que su quehacer me había pasado por alto —hay tantas cosas, Dios mío, que me pasan por alto—, pero que a partir de ahora ya no me volverá a ocurrir. Su carrera merece toda nuestra atención. O, al menos, la mía.

Última Hora :: 24/06/03