Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 22/11/02

 

Pintar sin pintura:

¿Revolución sintáctica o conceptual?


Es probable que se pudiera escribir una historia de la pintura moderna siguiendo el hilo de lo que pasa cuando se eliminan componentes que parecían esenciales en la pintura clásica. Respondiendo a preguntas como ¿qué pasa cuando se elimina el argumento o la pedagogía del cuadro, o cuando se prescinde del dibujo o del color o de los objetos o de la perspectiva ortodoxa? ¿qué ocurre cuando el cuadro deja de ser un ejemplar único y adopta la estética de los elementos producidos en cadena o cuando se agregan elementos tridimensionales al lienzo? La exposición que se presenta en el Casal Solleric con el título de “pintura sin pintura” responde a una pregunta todavía más atrevida: ¿en qué queda la pintura cuando desaparece la propia pintura? Este fue el motivo con el cual el Consorcio Salamanca 2002 organizó la exposición que ahora podemos contemplar en nuestra ciudad. Por fortuna el Consorcio Salamanca 2002 huyó de los localismos empobrecedores y facultó a su Comisario, Javier Hernando, para que acudiera a cualquier rincón de la geografía de la península con tal de que hubiera alguien que tuviera algo que decir. Algo que decir y que, además, hiciera cuadros sin emplear la pintura. Con estos criterios fueron seleccionados Carlos Coronas, Avilés 1964, licenciado en Bellas artes por la universidad de Salamanca; Isabel Cuadrado, Oviedo 1965, licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid; Arancha Goyeneche, Santander 1967, licenciada en Bellas Artes en el País Vasco; José Antonio Juárez, León 1966, licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, que pinta, a cuatro manos, con Jesús Ramón Palmero, Astorga 1969, licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid; Concha Prada, Zamora 1963, pero que reside y trabaja en Valencia; Isidro Rodríguez Tascón, León 1971, licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca; Ángeles San José, Madrid 1961; Daniel G. Verbis, León 1968, licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca.

Lo que pasa cuando desaparece el material, es decir, la pintura, puede verse en los cuadros de Isidro Rodríguez Tascón que utiliza en sus composiciones geométricas el fieltro y la madera; Daniel G. Verbis emplea el algodón y los hilos; Arancha Goyeneche hace sus composiciones el vinilo adhesivo de colores y fragmentos de fotografía para formar una complejos “collages”; Juarez y Palmero utilizan fibra de vidrio, policarbonato, acero tela y esmalte de aluminio anticalor. Si el lienzo es sometido a transformación en el que se hacen rasgaduras, cortes, arrugas se tiene una obra como la de Isabel Cuadrado que tiene a mi modo de ver tanta elegancia coma la de Lucio Fontana. Cuando desaparece el contenido, quiero decir cuando solamente existe el marco puede aparecer una obra como la de Coronas que se compone fundamentalmente de tiras de madera pintadas que formas dibujos de curvas y círculos ordenados sobre la pared. Es una pared que sirve como de lienzo sobre la que se reflejan los sombras de estos listones. El resultado es simple elegante y evocador.

Existe todavía una cuarta experiencia y es la que viene dada por la técnica fotográfica de Concha Prada. En general cuando se emplea la fotografía suele hacerse con la ambición que se asemeje o recuerde la pintura. En el caso de Concha Prada que fotografía un tenedor batiendo un huevo o el fuego y el humo de una cerilla, la autora no se propone substituir la visión de un pintor sino que nos ofrece unos colores y unas formas que no puede ser captados por el ojo humano mas que a través de ese instante privilegiado que podemos eternizar mediante la fotografía.

Cuando uno acaba de ver la exposición se siente algo trastocado, pero también algo insatisfecho. La pregunta que se plantea es si esta nueva sintaxis pictórica se limita a esto a una nuevo formato de decir lo antiguo o si se trata de una autentica revolución conceptual. Si se trata de una renovación parcial o si abre camino a nuevas perspectivas artísticas, que buena falta hace a este, a mi modo de ver, anquilosado campo que explora el saber y el sentimiento humano. Un cambio, insisto, por ahora muy pequeño si se le compara con otros como pueden ser la ciencias y la nueva tecnología.