Francesc Bujosa :: Pàgina oficial :: Última Hora. 9/8/02

 
Santiago Ydáñez

El expresionismo teatral



Santiago Ydáñez es un pintor y escultor nacido, ahora hace treinta y tres años, en la Ciudad de Jaén. Ydáñez estudió bellas artes en Granada y luego completó su formación asistiendo a talleres dados por individuos tan prestigiosos como Juan Genovés, Alfonso Albacete, Nacho Criado, Fernando Castro Flores o Mitsou Miura. Ydáñez ha hecho su recorrido profesional de la mano de la prestigiosa y atrevida galería valenciana de Luís Adelantado. Ha gozado de varias becas, algunas tan prestigiosas como la Emilio Botín y ha hecho diversas exposiciones individuales y todavía mas colectivas. Quien haya asistido a la ferias de Arte de Madrid, Miami, París, Chicago, Braga... habrá tenido ocasión de contemplar obra de Santiago Ydáñez. Lo que, como yo, no hemos podido asistir a tantas ferias tenemos ahora la oportunidad de contemplar un magnífica seria de cuadros suyos, que se exponen en la galería Horrach Moya, una galería que ha hecho una apuesta muy fuerte por el arte joven, innovador y rompedor. Son varios los museos y colecciones que guardan obra de este joven artista entre ellos el Reina Sofía, la Fundación Botín, la Colección Caja Madrid etc.


Quien visite la exposición de Santiago Ydáñez tendrá la tentación de encuadrarle en lo que podríamos llamar escuela expresionista y no irá muy errado. El expresionismo —seguro que lo saben los lectores de Ultima Hora— es un movimiento que mediante la exageración del gesto intentaba dar cuenta de los sentimientos que se escondía en el interior de la mente humana, la mayoría de estos sentimientos están cercanos a lo que podríamos llamar la parte negativa del alma humana: el terror, la angustia, el dolor, la desesperación, el desconcierto, la soledad, el desamparo, la inferioridad, la tristeza... Basta que ustedes recuerden algunos cuadros de Munch, de Francis Bacon o de Antonio Saura para que comprendan lo que yo quiero decir cuando habla de expresionismo. Muchos de estos elementos están presentes en la obra de Santiago Ydáñez, en unos cuadros en blanco y negro que tiene como objetivo formal la representación del cuerpo humano —del rostro predominantemente— y, quizá, como objetivo ultimo explorar lo que hay en el interior de estos cuerpos: unos sentimientos que se traslucen en las muecas que podemos contemplar. Cuando el espectador se haya enfrentado con toda la exposición es posible que piense que no es arriesgado situar a Ydáñez en el expresionismo, pero que... Un que obligaría a decir que en todo caso el expresionismo de Ydáñez es muy peculiar, porque huye de alguna de las claves del expresionismo canónico. La primera de estas particularidades de la pintura del de Jaén es la ausencia del color, El artista ha trabajado utilizando únicamente el blanco y el negro lo que le confiere un tono de austeridad a su obra. De austeridad cromática, quiero decir. Una austeridad que viene reforzada por una pincelada particular. Una pincelada que sin renunciar a la rapidez y espontaneidad propias del expresionismo clásico tiene una contención que evita la exageración y el histerismo.


No son las hasta ahora señaladas las particularidades que presenta el expresionismo de Ydáñez. Hay otra que yo considero fundamental y es un cierto distanciamiento critico de la expresión representada en la tela. No sé si me explico. Lo que quiero decir es que los enfoques que hace el artista están muy influenciados por la técnica cinematográfica y las faces de los hombres pintados parecen caras maquilladas o en proceso de desmaquillamiento. Todo ello les confiere un aire de teatralidad perseguida que hace que el espectador ingenuo, como el que subscribe, no sepa a ciencia cierta si los rostros de las telas quieren ser rostros humanos que expresan el dolor, la soledad, el desconcierto o son simplemente los rostros de actores que representan una grito ajeno: un grito encargado. Un grito pintado no se sabe si con pasión —con compasión— o simplemente con ironía y escepticismo. Miren ustedes a ver que les parece.